Saltar al contenido

Siete Picos

SIETE PICOS

Siete Picos es una montaña ubicada en la Sierra de Guadarrama, en pleno Sistema Central de la Península Ibérica. Es por ello, que delimita parte de la Comunidad de Madrid y la provincia de Segovia.

En primer lugar, Siete Picos llama la atención por la su silueta montañosa. Esta posee siete picos o cumbres que desde lejos crea la sensación de sierra. Por tanto, es una montaña muy montañosa, valga la redundancia. Debido a ello, y a su facilidad de acceso por caminos bien señalizados, Siete Picos es todo un referente para el senderista.

Seis de los siete picos más orientales podrían considerarse principales. El séptimo está un poco más alejado y posee una altitud algo menor. No obstante, se puede afirmar que los siete picos poseen una belleza descomunal en su totalidad.

Siete Picos Macizo de Montaña

Los Siete Picos

 

Se trata de cimas graníticas que forman finos riscos desde los que se puede observar bien ambas vertientes del macizo. Al sur, la Comunidad de Madrid desde donde si el tiempo acompaña puede verse la capital. Por contra, al norte la provincia de Segovia y los inmensos pinares de Valsaín. Asimismo, un paisaje impresionante mires hacia donde mires.

La altura máxima es de 2.138 metros sobre el nivel del mar. Esta corresponde a su último pico, el más oriental, también conocido como Pico Somontano. Por el contrario, el Pico Majalasna, el primero y el más occidental, posee la altura mínima del macizo con 1.934 metros.

Curiosamente, el nombre de estos siete picos no son muy conocidos. Pero el ingeniero geográfico Juan López (1859-1936) les bautizó con nombres de montañeros que en su día recorrieron el macizo para su conservación y cartografiación. De esta forma, el nombre de los Siete Picos pueden resumirse de más occidental a oriental:

  1. Majaslana (1.934 metros): Es el más achatado y está un poco más alejado del resto. De hecho, el propio Juan López decía que no pertenecía al macizo montañoso, por lo que el denominaba a la montaña como “Seis Picos”.
  2. Tomás López (2.093 metros): Fue un cartógrafo del rey Carlos III que trabajó para la Corte para el estudio de la topografía española y la elaboración de mapas.
  3. Benito López (2.097 metros): También fue un reputado cartógrafo español.
  4. Francisco López (097 metros): Geógrafo español.
  5. Nemesio López (2.109 metros): Médico de la Corte.
  6. Juan López (2.121 metros): Ingeniero Geógrafo.
  7. Pico de Somontano o de Nemesio López (2.138 metros): En honor al excursionista y geógrafo Albino de Somontano quien se encargó de crear el trazado que lleva a su cumbre.

Siete Picos desde Madrid

Es cierto que, Juan López eligió para dar nombre a estos picos a otros geógrafos que casualmente se apellidaban López. En realidad, desconocemos los motivos que le llevaron a hacerlo así, pero también es cierto que todos ellos tuvieron relación con la montaña.

La leyenda del Dragón de los Siete Picos

Los dragones eran seres mitológicos muy apreciados en la Edad Media. Seguramente, por este motivo, durante mucho tiempo la montaña de Siete Picos también se conocía como “La sierra del Dragón”. De hecho, además existe una leyenda que narra perfectamente su historia.

El Dragón y su historia

Al parecer, según cuenta la leyenda, un dragón se recorrió el mundo en búsqueda de la eterna juventud. Su ansiado objetivo le llevo a arañar muchas rocas en búsqueda de una veta de cuarzo puro que le pudiera servir. El dragón buscó tanto que acabó en unas tierras lejanas de China, a orillas del Lago Baofeng, lo que hoy es conocido como Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie. Justo allí, se encontró con un anciano que asombrado por el aspecto cansado del dragón le preguntó que le ocurría, a lo que el dragón le contó casi desfallecido lo que buscaba.

El anciano se acercó y le susurro: “la fuente de aguas mágicas existía y se encontraba en tierras muy lejanas, rodeada de pinares y escondida en una gruta tallada en granito, en cuyo fondo lucía una roca de cristal de cuarzo puro”. El dragón pudo animarse y continuar su búsqueda llegando a la Sierra de Guadarrama donde encontró el famoso pinar que hoy podríamos considerar muy próximo a Cercedilla. Cansado pero entusiasmado, por fin, bebió de dicha fuente y al instante se convirtió en roca. En consecuencia, el dragón pasó a ser una preciosa montaña que es lo que hoy conocemos como Siete Picos.

Configuración